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Reseñas

Caminos

Por: Karen Silva

 

Damas y caballeros, apunten sus narices hacia arriba: una tormenta se avecina y en una cárcel como cualquiera de los Estados Unidos, los prisioneros -mortales y divinos- sienten la electricidad en el ambiente que anuncia la obertura de algo más que un par de rayos y nubes en el cielo.

Estamos en una tierra que es lo contrario a lo sagrado, no se refiere a lo maldito sino a aquella en la que no existe la fe, en la que los dioses son vulnerables, tanto como los mortales. Neil Gaiman habla así de Estados Unidos en su celebrada novela American Gods, en la que nos lleva por las carreteras actuales de Illinois en la travesía de Wednesday -un viejo dios nórdico- y Sombra -un ex convicto misterioso del que tendrás mucho por descubrir a lo largo de la lectura- para encontrar a los dioses que fueron traídos a América hace siglos por los inmigrantes, o por lo menos a aquellos que aún no han sido olvidados.

En la novela, Gaiman nos embarca en distintos viajes, el de los escoceses, rusos, griegos, eslavos, africanos y hombres de distintas latitudes convertidos en esclavos, que por distintos destinos se embarcan rumbo al Nuevo Mundo, llevando consigo su folclor, su fe y sus panteones como única ancla asida a lo que alguna vez fue su hogar. Aquellos dioses se vuelven entes errantes en una tierra extranjera en la que lentamente sus adeptos se olvidan de ellos, mueren o comienzan a adorar a otros dioses: los nuevos mesías de América.

American Gods es una guía de la geografía y el folclor americanos que muchas veces se encuentran sumergidos en la segunda capa de la tierra, esa que ha sido sepultada por el peso de la modernidad y de la historia. En sus páginas aparecen, como referencias directas a los dioses quienes se revelan como habitantes locales, ciudades reales de Illinois que fueron nombradas en honor a sus homónimas del Viejo Mundo: Tebas y el Cairo principalmente; un interesante experimento narrativo para trasladarte de la carretera al pasado, al presente y a los sitios de visita obligada para el curioso turista.

Al leer esta novela tuve la incontenible sensación de tomar carretera para conocer los parajes que se describen en ella, moteles, dinners, centros comerciales y pueblos que conforman el retrato de una América resultado de un pasado, que aunque determina el presente, se desdibuja en su camino hacia el futuro con cada generación. Neil tiene un talento especial para fusionar lo fantástico y lo onírico con la rutina diaria de cualquier ciudad con la finalidad de volver cada capítulo un retrato de colores vivos de las distintas realidades que se superponen en sus universos.

Definitivamente considero a esta novela una lectura altamente recomendada para quienes tengan en mente un viaje largo en carretera por Norteamérica. También puede servir como un reto para visitar ciudades y monumentos en un road trip de aventura, solo o con amigos. Si decides salir a carretera con American Gods como guía de turista, ¡cuéntame sobre tu experiencia! Envíame un correo a: lin.karensilva@gmail.com.

SEMICH

Autor SEMICH

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