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Armando Salgado

 

Semblanza

Nació en Uruapan, Michoacán, en 1985. Diplomado en cine y literatura por la Facultad de Lengua y Literaturas Hispánicas de la UMSNH. Egresado de la Normal Rural Vasco de Quiroga de Tiripetío, Michoacán. Maestro en Educación Básica por la Universidad Pedagógica Nacional. Tiene dos libros de poesía para niños, Mina o cómo vivir en un tejado sin usar sombrilla (2016) y Leoncito Rex (2016), ambos publicados por PuertAbierta Editores e ilustrados por Ángel Pahuamba. Ha escrito ocho libros de poemas: Relámpago Molido (Premio Nacional de Literatura Ignacio Manuel Altamirano en Poesía; Mantis Editores/Gobierno del Estado de Guerrero, 2016), Hontanar (Premio Estatal de poesía Carlos Eduardo Turón; Secum, 2015), Cofre de pájaro muerto (Premio de Poesía Joaquín Xirau Icaza para obra publicada; Ediciones de Punto de Partida, UNAM, 2014), Fiebrerías (Diablura Ediciones, 2014), Estancia de ánimas (Premio Nacional de Poesía Joven Francisco Cervantes Vidal; Tierra Adentro, 2013), que fue elegido por la revista Siempre! y el periódico La Razón como uno de los mejores libros del año publicados en México, Azogue Suite (Premio Nacional de Literatura Joven Salvador Gallardo Dávalos; Instituto Cultural de Aguascalientes, 2013), Corvus Suvroc (Premio Nacional de Poesía Alonso Vidal; Mantis Editores/H. Ayuntamiento de Hermosillo, 2012;) y Liturgias (Premio Ópera Prima de Poesía; Secum, 2011). Además ha publicado dos libros de narrativa: Casa de adobe (Premio Nacional de Narrativa Mariano Azuela; PuertAbierta Editores, 2015) y Variaciones de una vida rota (Premio Ópera Prima de Narrativa; Secum, 2011). Entre otros galardones obtuvo el segundo lugar en poesía en el concurso 45 de la revista Punto de Partida de la UNAM y el Premio Michoacán al Mérito Juvenil en la categoría de Expresión Artística. Además ha colaborado en revistas como Parteaguas, Tierra Baldía, Tierra Adentro, Punto de Partida, Inchátiro, en las revistas digitales: Aldea 21 (México), OtroLunes (España) y Botella del náufrago (Chile), y en los suplementos Laberinto, del periódico Milenio, La Jornada Semanal y La Gualdra, de La Jornada Zacatecas.

 

Conoce a Armando Salgado en sus propias palabras…

 

¿Qué autores te inspiraron a querer escribir?

El poema “Los motivos del lobo”, de Rubén Darío, fue un texto que detonó en mi formación como lector, además de las lecturas fragmentadas de varios clásicos en los libros de texto gratuitos de la escuela primaria, sumando los versos sueltos que se escribían en libretas y que no tienen autor, en ese mismo periodo, los cuales se siguen repitiendo por los radios en la región de Tierra Caliente, Michoacán. Recuerdo además, en la secundaria, a la profesora de español con sus reportes de lectura semanales: pude conocer el trabajo de Mika Waltary, R.L. Stevenson, Aldous Huxley, Julio Verne, Juan Rulfo, por mencionar algunos. Después, cuando fui parte de dos talleres literarios, los autores michoacanos me causaron revuelo: Carlos Eduardo Turón, Ramón Martínez Ocaranza, y otros poetas como María Rilke, Novalis, Hölderlin, Rimbaud, la dicotomía entre Vicente Huidobro y Pablo Neruda, y posteriormente la poesía de autores mexicanos como Abigael Bohórquez, Francisco Hernández, Juan Bañuelos, además de poetas hispanoamericanos como Antonio Gamoneda, Raúl Zurita, la prosa poética de Alessandro Baricco.

¿Escribir en tu habitación a solas, o en un café?

Puedo escribir en cualquier lugar, desde una servilleta o en el celular sobre el transporte público o en un sitio a solas, siempre y cuando tenga claridad de lo que deseo plasmar. Para eso pienso, largo y tendido, y viajo a todas las posibilidades del texto, a veces tardo horas, a veces no llego a ningún acuerdo conmigo mismo y en otras ocasiones la precisión hace acto de presencia.

¿Qué cita resume tu filosofía de vida?

Hay una frase que siempre suena en mi cabeza como panal de avispas: “la estabilidad del futuro dependerá de que no existan sentimientos y la poesía como tal representa un peligro”, del poeta campechano Sergio Witz.

¿Qué libro te llevarías a una isla desierta?

Reelería City de Alessandro Baricco, sin duda, y después no-charlaría largo y tendido con mis dos amigos imaginarios sobre cada detalle de ese libro.

¿Cuál es tu tema de conversación favorito?

Me gusta hablar sobre cine aunque no soy un experto, y me gusta ver cómo todos tenemos apreciaciones distintas sobre cualquier cosa, película o libro, donde al parecer todos resultamos expertos. Los temas educativos, sociológicos y filosóficos no pueden faltar: hablar sobre tendencias, estereotipos, imaginarios sociales y representaciones del mundo o discutir sobre literatura, política, religión y fútbol. En realidad me gusta conversar.