close

Luis Miguel Estrada Orozco

Semblanza

Luis Miguel Estrada Orozco (Morelia, 1982).

Es Contador Público por la Universidad Vasco de Quiroga, Maestro en Literatura Mexicana por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y tiene un doctorado por la Universidad de Cincinnati. Actualmente se encuentra en un postdoctorado en la Universidad de Brown, en Estados Unidos.Es autor de los libros de cuento 9 Relatos y 1 Opinión (Jitanjáfora, 2006), Cuentos de Juan y Juan (Jitanjáfora, 2006), Colisiones (Premio Nacional de Cuento Juan José Arreola 2008; Ediciones Arlequín, 2015), Alain Prost (Premio Nacional de Cuento Agustín Yáñez 2012; Ediciones Arlequín, 2013), Journeymen (Premio Nacional de Cuento Gilberto Owen 2013, inédito) y el relato Bartolomé (Paraíso Perdido, 2016). Es coautor de Lenta Turbulencia (JUS/Secum) y fue recopilado en las antologías Turbulencia dosmilonce (Ficticia /Secum, 2011) y en La república de los lobos: antología del cuento mexicano reciente (Algaida Editores, 2015). También, es autor de Crónicas a contragolpe (La Dulce Ciencia Ediciones, 2014), libro de crónica boxística.

Conoce a Luis Miguel en sus propias palabras…

¿Qué autores te inspiraron a querer escribir?

Hace muchos años, Kafka y Poe. Me gustaban tanto que las primeras cosas que escribí eran imitaciones deliberadas. Tenía unos catorce años, así que no me pasaba por la cabeza ni el plagio ni la intertextualidad. Sólo sabía que me gustaba lo que había leído y me gustaba pensar que podía escribir algo parecido, pero mío de alguna manera. Después, han sido más importantes los autores que me han hecho volver a leer sin que tengan nada que ver con lo que yo mismo escribo.

¿Escribir en tu habitación a solas, o en un café?

Me gusta escribir en mi casa. Vivo en un departamento muy pequeño. De cualquier modo, me construí  un espacio con un escritorio sobre el que tengo montones de cuadernos de notas y un librero pequeño a mi lado. Actualmente vivo en Estados Unidos, así que no tengo a la mano todos mis libros. Tengo algunos que he comprado aquí y algunos más que he traído conmigo. Sobre todo, tengo cuadernos, post-its, blocs y hojas sueltas por todos lados. Escribo sin música, a veces leyendo en voz alta. Escribo mucho a mano y luego corrijo muchas, muchas, muchas veces, mis manuscritos en la computadora.

¿Qué proyectos tienes para este 2017?

Publicar. Durante los últimos años he podido escribir de manera muy constante, pero no me he dedicado a conciencia a buscar publicaciones. El doctorado me ha absorbido, así que creo que 2017 será un año en que la publicación sea uno de mis objetivos.

¿Qué cualidades aprecias más en una obra literaria?

Me gusta el balance. A veces hay obras de historias atractivas que se gastan pronto, a veces porque el tema es tan actual que se olvida de inmediato, a veces porque el tema era una especie de aventura creativa que suena mucho mejor en su sinopsis que en su desarrollo. También hay obras que tienen alta pirotecnia en el lenguaje, pero cuyas tramas no despiertan nada. No le doy más o menos peso a ningún elemento en particular. Cualquiera puede tener mayor o menor peso, siempre que la obra tenga un balance claro, es decir, que tenga una congruencia a prueba de balas. Me gusta que todo se encuentre atado perfectamente. Me gustan esas obras que, más que escritas, parece que surgieron por entero, íntegras, como si hubieran estado ahí desde siempre. Tal vez esas obras son las que están llamadas a durar más tiempo: porque fueron construidas con cuidado de relojero.

¿Cuál es tu tema de conversación favorito?

Lo que apasione a mi interlocutor. Todo el mundo habla hasta por los codos del tema que le gusta y que conoce a profundidad. Por eso prefiero que la otra persona me cuente lo que le interesa. Además, cuando uno habla de lo que en verdad le gusta, desnuda algo esencial de sí mismo incluso si lo hace sin querer. Dicen que los temas eligen a los autores, pero creo que es casi lo mismo para cualquier persona. Me da mucha curiosidad saber qué tema eligió a la gente que está sentada frente a mí.