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Colaboración especial

La sombra blanca

Escrito enviado por: Gabriela Mier Martínez

6 a. m. Clínica Internacional

2 C° / 36 F°

En una ciudad de aire, polvo y cruces rosas, al norte de México.

Cita para examen médico (obligatorio) para visa de inmigrante a Estados Unidos de Norteamérica.

 

 

Ayer vi la sombra blanca del pájaro migrante. Regresaron las miradas vivas del que migra o de quien lo intenta. Ayer vi caer un cuerpo pequeño al suelo. Manchas rojas, diminutas como los puntos negros de la catarina, quedaron esparcidas en un rincón. Vi un cuerpo tieso, un diente partido: astillas que se clavaron en el piso junto a esas manchas rojas, diminutas como los puntos negros de la catarina. Ayer vi todas las manos, todas las agujas, toda la piel. Escuché todo el silencio, todo el llanto, todas las mentiras. Olí toda la sangre, todos los alientos.

“¡El que sigue!”, gritaban un hombre y una mujer de bata azul. Y el siguiente no quería seguir. Pero seguía. “Descúbrase el brazo”, decían aquel hombre y aquella mujer de bata azul. El llanto de los niños fue lo único verdadero. El ticket por los servicios lo más repugnante. “Pase a pagar”, decían aquel hombre y aquella mujer de bata azul. Y nadie quería pagar lo que pagan los humillados. Pero pagaban.

Ayer a un niño le rompieron los dientes, la boca, la lengua. La calma. Lo pincharon varias veces, un brazo… el otro… mismo brazo… el otro… mismo brazo… doce agujas: doce vacunas. Le succionaron sangre antes de los pinchazos que lo hicieron desvanecerse y caer. “¡Emergencia!”, gritó aquella mujer de bata azul, con granos en la cara, que se mira todos los días frente al espejo que le recuerda ser esa mujer con granos en la cara que pincha niños para que sean pájaros migrantes.

“¡Emergencia!”, gritó. El hombre de bata azul levantó al niño. Lo acostó en una camilla. “¿Por qué no avisan que se sienten mal?”, inquirió al aire la mujer de bata azul. “¿Será imbécil?”, pensamos los que la escuchamos, y el aire. Enfrente, tumbado y sin dientes, está un niño al que mutilaron el sueño de la madrugada para llevarlo a donde todos somos reses. Él, un becerro arrastrado por el pájaro migrante.

Ayer volvió aquella sombra blanca.

 

*Gabriela Mier Martínez nació en la ciudad de México. Vive en Michoacán desde hace 25 años. Socióloga y escritora. Ganadora del Premio Nacional de Novela Breve Amado Nervo, 2015. Ganadora del Premio Nacional de Cuento Jesús Amaro Gamboa, 2016.

 

SEMICH

Autor SEMICH

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